¿Por qué resulta erótico
inmovilizar o restringir el movimiento? Para la persona atada, el efecto
es en parte físico: la presión de las cuerdas sobre puntos sensibles y
zonas erógenas, el roce que puede ser suave o áspero según el tipo de
cuerda… En una suspensión entra en juego la ingrávida sensación de
volar y perder los referentes; en una atadura sobre tatami o una cama,
el sentirse manejada, empujada, acariciada por las cuerdas. Los efectos
psicológicos son potentísimos y a veces contradictorios: el chorro de
adrenalina al sentirse indefenso y a la merced del atador, frente a la
relajación y confianza de saberse en buenas manos y poder librarse de
toda responsabilidad y vergüenza (“no puedo resistirme al placer que se
me proporciona”). Como sostiene el propio Araki, atar fuertemente es
abrazar… Las cuerdas se convierten en una extensión de los dedos del
atador.
Buscar este blog
miércoles, 26 de diciembre de 2018
El establecimiento de una comunicación fluida entre atador y atado
convierte una sesión de shibari (sea performance con público, sea juego
privado) en un cruce entre baile intenso y pelea de artes marciales…
Entra también en juego el aspecto estético: la disposición de las
cuerdas realzando y subrayando las formas de la persona atada, la
contorsión erótica de los cuerpos, las posturas tanto expuestas como
recogidas, tensas o relajadas. La expresión de la cara de la persona
atada suele ser clave en las fotografías de shibari: en una cultura como
la nipona, famosa por su impenetrabilidad facial, dejar traslucir una
emoción profunda crea un instante potente y significativo.
¿Y qué hace el atador cuando tiene a la “víctima” a su merced? ¿La
azota? ¿La acaricia? ¿La fotografía? ¿Folla con ella? ¿Deja que vuele?
¿Le venda los ojos para que se aísle del mundo exterior y se cueza en su
propia salsa? Pues todo, parte o nada de lo anterior, dependiendo de la
relación existente entre ambos (tan ligera como atador/modelo
fotográfico o tan profunda como pareja habitual). Cada tipo de
interacción tendrá su propia energía artística y vital.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




